miércoles, 21 de septiembre de 2016

¿Por qué el artista plástico en la Argentina celebra su día en dos fechas distintas?


¿Un día como hoy -21 de setiembre- o un 3 de noviembre? ¿Por qué los dibujantes, pintores, escultores y grabadores celebran su día dos veces al año?


El día 21 de septiembre se festeja el día del estudiante, el día de la primavera, el día internacional de la paz, el día del fotógrafo y el día del artista plástico por una simple razón, todas estas fechas representan un festejo a la creatividad, el desarrollo y la innovación.
Esta coincidencia no es un mero capricho del destino ni del azar, sino una justificada unificación de fechas con un mismo marco: la celebración por la renovación, la creatividad, la naturaleza y el desarrollo del espíritu humano.



Ahora bien, hace algunos años un grupo de artistas considerando que el 21 de setiembre era una fecha más que nada simbólica y poco especifica, determinaron que el 3 de noviembre se adecuaba más al propósito conmemorativo. En esa fecha había muerto (1870) el que se considera el primer gran pintor de la Argentina: Prilidiano Pueyrredón.
Que los artistas plásticos tengas dos fechas para celebrar es al menos una curiosidad, que muchos desean que se mantenga por muchos años.
En el peor de los casos, se podría empezar los festejos el 21 de setiembre y terminar el 3 de noviembre. ¡Muchas felicidades a todos!

Prilidiano Pueyrredón nació en 1823. Murió a los 47 años, soltero, hijo de Juan Manuel de Pueyrredón, quién junto a José de San Martín planificaron el cruce de los Andes.

Es famoso por sus desnudos femeninos, como el polémico cuadro de "La Siesta", que provocó un gran escándalo y que fuera muy criticado por el sector más influyente de la sociedad de 1860.

Pero también pintó paisajes típicos. Escenas rurales y urbanas que pueden admirarse en el Museo de Bellas Artes de Buenos Aires.



jueves, 15 de septiembre de 2016

¡Por fin una pintora!

Marta Such nació en Zapala, provincia de Neuquén, Argentina. Inaugura este viernes 16 de setiembre en la Legislatura de Neuquén la retrospectiva más importante de su extensa carrera artística.

En estos días de confusión donde cualquiera puede ser artista y cualquier cosa es considerada arte, es reconfortante presentar a una pintora "de aquellas".
Quien dice Marta Such dice pintura. Y quien dice pintura también dice compromiso político; dice persecución, dolor y lucha.


Por Rubén Reveco. Licenciado en Artes Plásticas

La mujer, la convicción, el grito y la artista parecen ser hitos que están siempre presentes. Siempre está la mujer con sus sueños, con sus penas, con su pasión incondicional, con sus temas pendientes, con su mal carácter, con su palabra amable, con sus errores y con sus aciertos. Siempre está la artista. Porque en su obra vuelve eterno el momento simple y diario de muchos... Cuando Marta Such pinta, en realidad trabaja para pintar trabajadores.
Esto tiene un precio. Ser una artista que denuncia para enaltecer un oficio también puede ser una tarea dolorosa no sólo para el que padece la injusticia sino para el que la denuncia.
Pero no todo es protesta. Confiesa tener -como cualquier ser humano- temas pendientes y que quiere “resolver lo antes posible”. Es la Marta Such íntima que conocimos en una entrevista exclusiva para la revista Machete.


lunes, 12 de septiembre de 2016

La musa mayor de Amedeo Modigliani

Jeanne Hébuterne.

Lo que Vincent van Gogh es para fines del siglo XIX, Amedeo Modigliani es para comienzos del siglo XX. Los dos, sin proponérselo, construyeron la leyenda del "pintor maldito".
Muchas mujeres fueron parte de sus breves y tumultosas vidas. En el caso del italiano, una de ellas lo acompañó hasta el final de sus 35 años.


La historia de la mujer que supo vivir al lado de un “maldito”.


FUENTE: Letra Urbana

El libro de Lorena San Miguel "Simplemente Jeanne" es un  relato sobre la vida de Jeanne Hébutarne, la musa del artista Amadeo Modigliani. Este relato cronológico, hecho en primera persona, incluye descripciones de los lugares donde nació, vivió con el pintor y narra acerca de su suicidio, en París, en 1921.
La autora es licenciada en historia por la Universidad de Cantabria, y cursó un posgrado en Antropología, actualmente reside en la localidad de Suances.
La publicación del libro fue uno de los proyectos editoriales de Libros.com. Se llevó a cabo con la colaboración de mecenas a través de una campaña de crowdfunding y alcanzó la publicación en 2015.

sábado, 10 de septiembre de 2016

¿Otro fotógrafo en el MNBA de Neuquén?



¿Qué embrujo especial genera en los directores/as de museos y galerías de arte de la Argentina la fotografía que a cada rato estamos asistiendo a una inauguración de los profesionales del clic-clic?

Por Rubén Reveco. Licenciado en Artes Plásticas

Este 15 de septiembre debuta en el Museo Nacional de Bellas Artes otro fotógrafo. Se trata de Jacques Bedel, que viene a reemplazar a Alejandro Montes de Oca, que pasó sin pena ni gloria.
Me molesta, no porque sea fotografía, sino porque es reiterativa y en especial, por negar a los pintores realistas contemporáneos un espacio que ha sido usufructuado por la fotografía, mucho más fácil de hacer, de multiplicar, de retocar, de transportar y de montar. ¿Para qué trabajar durante meses en una pintura si puedo sacar una foto en una fracción de segundo?
Quien suscribe también se ha visto tentado a abandonar los pinceles y comprarse una buena cámara fotográfica (no como la que tiene) ¡Y ya está! Además, así tendría muchas más posibilidades de mostrar sus bellas fotos en cualquier MNBA del país.

En definitiva: ¿Para qué tanto esfuerzo?

El mensaje del llamado Arte Contemporáneo sigue teniendo correspondencia con lo que se enseña en las escuelas de arte o lo que se publica en la prensa. A los chicos se les inculca que no hay que esforzarse. Que los conceptos de trabajo, composición, oficio, factura, equilibrio, unidad, armonía, etc, etc. son vetustos y que nada tienen que ver con las nuevas tendencias...
Sin embargo, son muchos los nuevos artistas que no se cautivan con el relato. Yo me pregunto: ¿Conocerán nuestros funcionarios relacionados con la cultura la obra de artistas argentinos como Diego Dayer, Helmut Ditsch, Jaimes Roy, Oscar Correa, Alejandro Rosemberg, Miguel Angel Avataneo, Mauro Cano, Diego Gravinesse, Ricardo Celma, Alicia Carletti, Aldo Chiappe o Hernán Javier Muñoz?
Me atrevo a asegurar que nunca han escuchado hablar de ellos y menos harían algo por promocionarlos ya que éstos no son parte del establishment, lo que es una lástima. Una verdadera lástima.


Ver también:

Entrevista a Rodolfo Campodónico

El artista plástico formó parte de una camada de muralistas excepcionales de Argentina. Murió en 2014.

Pintó murales con temas sociales y políticos en pueblos de todo el país. Por la mayoría de ellos, él y sus compañeros cobraban apenas los viáticos y la comida. “Para ser muralista hay que ser valiente”, le dijo el mexicano David Alfaro Siqueiros. “La pintura tiene que ser un diálogo entre la anécdota, el pintor y el espectador”, expresa en esta entrevista que le realizara el diario Página 12 en el año 2009.



  Por Andrew Graham-Yooll (Diario Página 12)



viernes, 9 de septiembre de 2016

La corrupción en el arte



Uno de los problemas más difíciles del arte contemporáneo es que gran parte de quienes educan, orientan e informan al público sobre las posibles fallas o virtudes de una obra o de un artista, están cohibidos por el nuevo lema que tiraniza las artes: todo es válido, todo es permitido, y todo tiene la suficiente calidad para ser considerado arte.

Por Juan Carlos Botero - El Espectador

Eso es falso, desde luego. No todo es igual de bueno y no todo es arte. A lo largo de la historia, incluso, unos talentos han prevalecido de manera más perdurable que otros, justamente por la calidad de su estética. Lo cierto es que antes, quienes patrocinaban las artes eran las figuras más cultas de su era, y así cometieran errores (a fin de cuentas eran humanos y falibles) a menudo acertaban, pues tenían el gusto, la educación y la sensibilidad para apoyar el gran arte de su tiempo. El Renacimiento no sólo fue posible gracias a sus artistas, sino a la vez gracias al patronazgo de familias como los Medici y los Gonzaga, y de un buen número de reyes y papas, empezando con Julio II.
¿Qué sucede en la actualidad? Hoy quien decide qué se expone y qué no, figuras en las que el público confía para saber cuál es el mejor arte de su tiempo, en vez de denunciar la farsa y revelar el fraude del arte contemporáneo, son los que más se benefician de que esas obras banales se exhiban y vendan por sumas colosales. En todo trabajo hay defensores que se ocupan de vigilar y señalar lo falso o corrupto en su campo, como en el comercio, las ciencias, la prensa, la economía y la política. En las artes plásticas, en cambio, quienes ocupan puestos de prestigio que les brindan autoridad a sus palabras, como curadores, galeristas, críticos y directores de ferias y bienales, son los primeros en aplaudir las sandeces que hoy se hacen pasar por arte. Es decir, son parte esencial del problema.


¿Por qué lo hacen? En parte por temor a ser acusados de falta de visión, de ser miopes ante la supuesta obra de vanguardia que romperá barreras. Nadie quiere ser visto como el público de París que chifló La consagración de la primavera, o el crítico que desdeñó las telas de Van Gogh. El resultado de ese temor es que hoy todo se aplaude, no hay criterios de valoración y hasta lo más banal es llamado genial. ¿Acaso la BBC no comparó a Richard Serra y sus oxidadas planchas de metal con Miguel Ángel? Pero esto también sucede porque esa gente se lucra de estas tonterías. Los galeristas de Damien Hirsht, por ejemplo, lo defienden con pasión, así sus obras sean tan efímeras como un pez disecado o un gabinete de remedios, y así a ellos mismos, en privado, les asombre que alguien pague millones por obras tan triviales. Esta gente, claro está, no muerde la mano que la alimenta.
Sin duda, en el arte contemporáneo hay obras buenas y de calidad, pero son la minoría. La mayoría son piezas que sólo buscan sorprender por unos segundos al espectador. Es un arte pasajero e intrascendente, y existe no sólo por la farsa de la cual se lucran los artistas, sino también porque quienes los podrían acusar como farsantes son los mismos que, felices, los exponen y alaban, celebrando sus bobadas. Y, claro, después se frotan las manos y cuentan los millones que ganan al engañar al público que mira, con estupor, esas cosas tan absurdas que hoy se hacen pasar por arte.



jueves, 8 de septiembre de 2016

Entrevista a Pablo Picasso



No todo lo que hizo Pablo Picasso me gusta. Para mi sus mejores épocas fueron la Rosa, Azul y cubista. Rescato su incondicionalidad por la figura humana y ese trazo gestual que no reconocía límites.



Por Jerome Seckler. Publicada en el "New Masses" 
el 13 de marzo de 1945.

El pintor español Pablo Picasso inició a los catorce años, en Barcelona, sus estudios de pintura, que más tarde continuaría en Madrid. En 1901 se trasladó a París, donde instaló su estudio en Montmartre. Allí se vería influenciado por pintores como Tolouse-Loutrec y Degas. Desarrolló su propio estilo a través de las numerosas transformaciones experimentadas a lo largo de su increíblemente productiva carrera. Sólo en la primera década del siglo atravesó los periodos azul, rosa y precubista antes de embarcarse en el cubismo, movimiento que fundó junto con el pintor francés George Braque y que rechazaba las formas tradicionales de representación basadas en la perspectiva. Sin embargo, Picasso y Braque terminarían rompiendo en 1914.

Obra juvenil. Sirve para comprobar que Picasso era un buen dibujante.